El término municipal de Canencia se localiza en la zona
norte de la provincia de Madrid, en la cuenca del río
Lozoya, ocupando un pequeño valle orientado al norte,
entre dos estribaciones de la Sierra de Guadarrama: Mata
de los Ladrones y Peña Gorda. Por dicho valle discurre
el arroyo de Canencia, afluente del Lozoya.
El núcleo de población se asienta en la ladera de
orientación oeste del valle, junto al arroyo Ortigal y cerca
de un reguero denominado Matallana. Estos dos cursos de agua vierten
en el arroyo Canencia, cerca de pueblo y mantienen un pequeño
caudal en verano.
El
medio natural es de una importante calidad paisajística
y el núcleo está rodeado por una zona de prados
que alternan con huertas cercadas. En el Este hay pastizales
y se cultivan cereales; hacia el Sur se encuentra una importante
vegetación formada por robles, chopos, piornos, acebos
y extensos zarzales.
La principal fuente de riqueza de Canencia es la ganadería,
basada, sobre todo, en la cabaña de vacuno. Esta actividad
tradicional es ahora complementada con el trabajo en el sector de
la costrucción que absorbe un buen porcentaje de la población.
Lugares de interés
Parroquia de Santa María del Castillo
Está
catalogada como de Interés Nacional y es de estilo gótico
perteneciente al siglo XV, dentro del área de influencia
del Monasterio de El Paular. La planta original de la Iglesia
estaba formada por dos naves y una capilla mayor. Durante la Guerra
Civil sufrió importantes daños y pérdidas
por lo que tuvo que ser reformada posteriormente. En la actualidad,
muestra una nave rectangular, una capilla mayor y otra lateral,
un púlpito de estuco mudéjar y una torre de dos
cuerpos.
Potro
de herrar
El Potro de herrar, reconstruido según su antiguo uso, es el lugar donde se herraban caballerías y bueyes de labranza.
Fuente Cantarranas
Fuente que acerca a la superficie el agua subterránea de
los acuíferos de Canencia.
Abedular
de Canencia
En el Abedular de Canencia, los abedules comparten territorio
aunque de forma muy escasa, con el tejo, el serbal de cazadores,
el acebo, el roble de montaña, el fresno y el sauce. Desde el
abedular también se tienen excelentes vistas de la Sierra.
Ermita del Santo Cristo
De construcción moderna, con muros de sillería y
mampostería, presenta una nave cuadrada cubierta en forma
de artesa
Entre los muchos encantos que ofrece Canencia, podréis
realizar una serie de Rutas de alto interés patrimonial
y natural.
La importancia ecológica
Dada
su ubicación en una ladera sombría, orientada al norte y con la
humedad de numerosos arroyos, ha permitido que se conserven especies
más propias de zonas frías y húmedas y nada habituales en la Comunidad
de Madrid. La más característica de todas ellas es el Abedul
(betula alba), caracterizado por su corteza blanca plateada y
lisa, aunque en los ejemplares más viejos aparecen numerosas grietas.
Sus hojas son caedizas, de forma rómbica o triangular, y muy dentadas.
En España, es una especie propia del norte ya que requiere suelos
húmedos y soporta temperaturas muy bajas, por lo que en estas
latitudes han ido desapareciendo con la sequedad y quedan escasos
lugares donde se pueden contemplar. Otra de las especies más llamativas
son los Acebos (ilex aquifolium), famosos por
su ornamentación navideña, y especie protegida dada la depredación
que este hecho supuso. Aunque es habitual como arbusto, puede
llegar a los 10 m de altura. Sus hojas son perennes, brillantes
y con dientes espinosos, y cuentan con unos frutos en forma de
bayas redondas de color rojo. Otra de las especies mas singulares
son los Tejos (taxus baccata), una conífera de
forma cónica con agujas anchas y planas color verde muy intenso
y envés verde amarillento. Su tronco es corto y robusto con corteza
anaranjada que se desprende en láminas. Es habitual encontrarlo
en zonas sombrías y con humedad aunque pueden vivir al sol, además
de resistir temperaturas frías. Más habituales son el Roble
o Melojo (quercus pirenaica) muy frecuente en la Sierra
y propio de altitudes medias, con tronco robusto y gran altura,
muy característico por sus hojas lobuladas y sus frutos en forma
de bellota. El Pino Albar o Silvestre (pinus
sylvestris), de gran altura y corteza rojiza, cuenta con agujas
cortas, verdes y agrupadas de dos en dos. Dentro de las coníferas
existe varios ejemplares junto a la pista que conduce a El Hornillo
de Abeto de Douglas (pseudotsuga menziesii) con
mayor porte, ramas colgantes y agujas de color verde más oscuro
que los pinos. Este abeto, aunque no es propio de la zona, fue
plantado experimentalmente para valorar su eficacia forestal.
……. La especie más peculiar es el Abedul (betula alba), caracterizado
por su corteza blanca plateada y lisa, aunque en los ejemplares
más viejos aparecen numerosas grietas. Sus hojas son caedizas,
de forma rómbica o triangular, y muy dentadas.